¡Bitcoin!: ¿Forma de pago o inversión?

Con frecuencia, se presenta al dinero como un instrumento que debe ser una unidad de cuenta, un medio de intercambio y una reserva de valor al mismo tiempo. Sin embargo, hay que destacar que hay dos propiedades adicionales que son igualmente relevantes: La aceptación y la estabilidad. La importancia de la aceptación es obvia. Si nadie acepta una moneda en particular, no tendría sentido usarla. Por otro lado, está la estabilidad. Porque una moneda inestable es una moneda ineficiente para el comercio y para el crédito. ¿Qué es Bitcoin? ¿Moneda o inversión? 

En realidad, cualquier cosa se puede usar como forma de pago. Podemos dar un automóvil como forma de pago para adquirir un automóvil más nuevo. Podemos dar un terreno o una casa como forma de pago para comprar un negocio. O, incluso, podemos presentar joyas como garantía para un préstamo. Podemos comprar un café por algún tipo de coleccionable de escaso valor. En otras palabras, el trueque es una práctica muy antigua y todavía está entre nosotros. Como forma de pago podemos usar virtualmente cualquier cosa. Claro que eso no implica que cualquier cosa sea una forma de pago per se.  

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Bien sabemos que los cigarrillos se han usado como dinero en las prisiones. Eso sería una forma de “dinero mercancía” que surge de la necesidad debido a la falta de alternativas. Ahora bien, decir que los cigarrillos son dinero sería algo confuso. ¿Acaso el fabricante de cigarrillos debería someterse a una regulación adicional? ¿Cómo se deberían tratar los cigarrillos en cuanto al tema de los impuestos? Bueno, cualquiera te diría que el uso de los cigarrillos como forma de pago es algo excepcional, segundario y localizado. Obviamente, la función principal de los cigarrillos no es ser un medio de intercambio. 

También podríamos analizar el caso del oro. Si bien es cierto que es posible pagar algo con monedas de oro, en la actualidad esto podría entrar en la categoría de trueque. Supongamos que entramos a un concesionario de vehículos con saco de monedas de oro. Lo más seguro es que se le exige al cliente otra forma de pago. Sin embargo, también es posible que el vendedor, para no perder esa oportunidad de venta, investigue el precio del oro y luego contacte con un comprador de oro que funcione como intermediario. De este modo, el concesionario podría vender el vehículo en oro, pero teniendo, en cuestión de horas, el dinero en el banco en moneda local. 

En esta transacción ficticia, se utilizó como unidad de cuenta la moneda local. Digamos el dólar. Luego, se calculó el equivalente de eso en monedas de oro y se hizo el intercambio, pero con la asistencia de un tercero. En realidad, se realizaron dos transacciones simultáneamente. En el fondo, fue un trueque triangulado. 

Ahora supongamos que no se trata de un concesionario, sino que el negocio consiste en un joyero vendiéndole un automóvil a otro joyero. El joyero vendedor acepta las monedas de oro como forma de pago. Es decir, no es un trueque triangulado porque hay solo dos partes y no se usó el dólar para nada. Sin embargo, esto también fue un trueque. Porque el precio se estableció en dólares. En la contabilidad y en la documentación del automóvil, se presenta como una transacción en dólares. Esto se hace porque el precio del oro fluctúa. ¿El oro? ¿Es dinero? ¿O es una mercancía que se usó como forma de pago en un trueque? 

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Claro que podría presentar cualquier otro ejemplo. Podremos hablar de cabezas de ganado, cargamentos de maíz, obras de arte, antigüedades o acciones bursátiles. Existen corredores de bolsa y compañías que custodian oro, por ejemplo, que ofrecen tarjetas de débito a sus clientes. Esta tarjeta se puede usar para realizar compras de todo tipo. Y la cuenta se salda con la venta de las acciones o el oro. 

PayPal, por ejemplo, es una forma de pago. En este caso, lo más importante es la aceptación comercial y el número de usuarios. Los ingresos de la compañía provienen de las comisiones y servicios que derivan de las transacciones realizadas por sus usuarios. A nadie le importa si Warren Buffett o Bill Gates usan PayPal para comprar en línea. Ningún fondo de importancia coloca millones de dólares en una cuenta PayPal. Y si eso pasa, nuestro saldo no se verá afectado. Si la red PayPal crece, lo único que eso significa es que más lugares aceptarán esa forma de pago. Es más cómodo para las personas que usan PayPal como forma de pago. Pero eso es todo. 

Ahora bien, hablemos de Bitcoin. Si Warren Buffett o Bill Gates anunciaran una inversión en Bitcoin, la noticia seguramente tendría un efecto en el precio. Porque el mundo de Bitcoin es muy distinto al mundo de PayPal. Bitcoin se parece más a Wall Street. En los medios especializados, se habla del precio de Bitcoin. Los exchanges de criptomonedas se parecen más a lugares como eTrade o Robinhood que a sitios como PayPal o Square. En este espacio, hablamos de gráficas, indicadores, fundamentales, y capital institucional. El usuario promedio coloca dinero en Bitcoin y espera un retorno en el futuro. 

No sé. Pero a mí me parece evidente que Bitcoin más que una forma de pago es un activo especulativo. O sea, es más inversión que dinero. Es lo que ven los ojos. Así de sencillo.  Ahora bien, ¿Por qué se nos presenta como una forma de pago por excelencia? Personajes como Roger Ver y Andreas Antonopoulos nos hablan de Bitcoin como el dinero del futuro en un escenario hipotético de separación del Estado y la economía, la abolición del dinero fiat y la utopía libertaria. ¿Eso es Bitcoin?

El caso de Andreas Antonopoulos es particularmente interesante. Conoció a Bitcoin en los primeros años, pero no invirtió. Porque, según él, se enamoró de la tecnología y la visión de Satoshi. Es decir, no vio a Bitcoin como inversión. Escribió un libro explicando Bitcoin a programadores. Y anda por el mundo hablando de Bitcoin como un misionero evangelizando a la humanidad. Cuenta Andreas, que siempre busca instalar carteras Bitcoin en los teléfonos de la gente (Taxistas, meseros, vigilantes, público, etc) para difundir el mensaje. Porque Andreas es uno de estos bitcoiners se vean a Bitcoin como el dinero (forma de pago) del futuro. 

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En la comunidad cripto, hay dos grandes corrientes. Una presenta a Bitcoin como el dinero del futuro en la utopía libertaria. Y otra que ve a Bitcoin como un activo de inversión que promete grandes retornos en el futuro cercano. En este último caso, Bitcoin es más una especie de “coleccionable”. Y este «coleccionable» es muy bueno para hacer trueques (divisas sobre todo), pero es mejor como inversión. No es tan bueno para el comercio o para el crédito por su volatilidad. Y como unidad de cuenta es fatal. Lo mejor es usar el dólar. Pero como inversión es genial. 

Definir Bitcoin es confuso, porque las voces más ruidosas dentro de la comunidad dicen que es una forma de pago descentralizada diseñada para reemplazar al fiat, pero la realidad nos dice que es una inversión. Entonces, esta brecha entre lo que se dice y lo que se hace confunde. Hay un Bitcoin aspiracional. Este es el Bitcoin de los libertarios. Y hay un Bitcoin actual que es el Bitcoin de las inversiones. Ese es el Bitcoin de hoy. El que se puede ver. El capital institucional está interesado en el último. Las grandes compañías, las grandes inversores, los grandes bancos y grandes fondos están interesados en el Bitcoin de la inversión.