El dinero institucional “ideal” llegó a Bitcoin

Hace unas cuantas semanas recibimos la noticia de que una empresa cotizada públicamente, MicroStrategy, estaba haciendo una importante inversión en bitcoin (BTC), completando la compra de casi medio millardo de dólares en BTC, y que ahora forman parte de las reservas de su tesorería. A pesar de que el tema se ha tratado bastante y que el CEO de la empresa ha concedido una cantidad importante de entrevistas en este lapso de tiempo, me parece significativo volver sobre esta compra, especialmente por los elementos alrededor de su realización.

Recordemos que el pasado 10 de agosto, la empresa informó la adquisición de 21.454 BTC, convirtiéndose en la primera empresa cotizada públicamente en Estados Unidos en hacer una compra de este tipo. Apenas unos días después, la cifra se elevó a 38.250 BTC, con un precio promedio total de 11.1000 dólares. De acuerdo con Michael Saylor, CEO de la empresa, los primeros BTC fueron adquiridos tras realizar 78.388 transacciones off-chain.

Esta inversión refleja nuestra creencia de que Bitcoin, como la criptomoneda más ampliamente adoptada en el mundo, es un depósito confiable de valor y un activo de inversión atractivo con más potencial de apreciación a largo plazo que tener efectivo. Desde su inicio hace más de una década, Bitcoin ha surgido como una adición significativa al sistema financiero global, con características que son útiles tanto para individuos como para instituciones. MicroStrategy ha reconocido a Bitcoin como un activo de inversión legítimo que puede ser superior al efectivo y, en consecuencia, ha convertido a Bitcoin en la participación principal en su estrategia de reserva de tesorería “, explicó Saylor en el comunicado oficial de la decisión.

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Pero, ¿quién es este tal Michael Saylor? Veamos

Michael Saylor: de detractor de Bitcoin a uno de sus vocales en Twitter

Un elemento clave de este relato es que Saylor, de 55 años, fue un acérrimo crítico de Bitcoin en sus inicios. De hecho, si consideramos sus primeros comentarios sobre el tema, el cambio de opinión resulta llamativo y hasta un tanto paradigmático.

Como detalle, recordar que en 1987 se graduó con una doble especialización en aeronáutica y astronáutica; y en ciencia, tecnología y sociedad. Además, es el CEO con mayor tiempo en su puesto, que ocupa desde antes de 2000, en una empresa especializada en “inteligencia de negocios”, que es por lo que ha destacado MicroStrategy. Inclusive llegó a vender un dominio de internet -voice.com-, por 35 millones de dólares. Entre sus inversiones se encuentran empresas como Apple, Facebook o Twitter, de las que aseguró vio el potencial inclusive en sus edades tempranas.

En 2013, Saylor llegó a decir “los días de Bitcoin están contados. Parece que es solo cuestión de tiempo antes de que sufra la misma suerte que los juegos de azar en línea”, e incluso que “sin un patrocinador creíble, Bitcoin está en peligro inminente de ser regulado y dejar de existir”. Estas eran algunas de sus opiniones sobre la criptomoneda creada por Satoshi Nakamoto, ¿qué cambió?

La inflación: un elemento clave para caer por el agujero del conejo

Saifedean Ammous, Andreas Antonopoulos, Anthony Pompiliano, Vijay Boyapati, Parker LewisEstos son algunos de los nombres propios que han ayudado a que el gusanillo de Bitcoin terminara convenciendo la voluntad de Saylor. No una educación “formal”, conocimiento sobre un tema específico, de muy alta calidad y completamente gratis y disponible en Internet.

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No obstante, el factor determinante en este cambio de mindset ha sido la inflación que se proyecta sobre la economía global, especialmente de los distintos paquetes de estímulo que se han generado a nivel global con Estados Unidos como clave en el peso de estas medidas económicas.

Tener efectivo en caja no es competitivo, especialmente en un mundo que privilegia cada vez más las estrategias de inversión que mejor rendimiento generen. Esta es la tesis de Saylor para apostar al naranja.

¿Por qué alguien pondría 425 millones de dólares en un producto en el que no confía? Pues el proceso de aprendizaje por el que ha avanzado Saylor, sumado al panorama macroeconómico (del que ha señalado estar muy enterado como inversionista de alto nivel) le han llevado a valorar cualquier elemento de inversión que no se deprecie. Hay que desprenderse del efectivo de manera rápida pero eficiente.

No obstante, al tomar en cuenta las opciones del mercado, el propio Saylor se ha dado cuenta que cada uno de los posibles candidatos tienen sus propias debilidades. En la competencia final, entre el oro y Bitcoin, -y aquí pudiéramos sugerir que influenciado directamente por Ammous y la economía austriaca-, es un bien “más duro que el oro”.

Si pones un billón de dólares en oro puedes lograr incentivar la explotación de cada vez más oro, en el caso de BTC, si añades un billón a la minería, simplemente le das más fuerza a la red, lo haces más seguro”, explicó con relación a por qué decantarse por Bitcoin.

https://www.youtube.com/watch?v=6RuQhsNAYh8

¿Y por qué? Pues porque Bitcoin es un sistema en el que las reglas obligan y dictaminan que solo existirán 21 millones de BTC, y los incentivos económicos para quebrantar estas reglas se antojan realmente mínimos, con respecto a las potencialidades de la red, que, de acuerdo con Saylor, se encuentra en una fase temprana de su expansión.

De esta manera, y siguiendo su propio modelo de pensamiento con respecto a otras redes o tecnologías dominantes – Apple, Facebook, Twitter-, su idea es poder adelantarse a cualquier otro actor. Así como estas redes proponen la desmaterialización de varios procesos o actividades humanas, para Saylor, Bitcoin es la forma más “prístina” de la desmaterialización del dinero.

Para él, en unos años seguramente habrá actores institucionales de perfil público-estatal tratando de invertir en BTC, pero no será de inmediato. Es preferible estar ya preparado.

Ahora mismo, Michael Saylor participa de la conversación en Twitter, dejando comentarios que explican su perspectiva sobre Bitcoin, aclarando algunos malentendidos sobre sus opiniones en torno a esta decisión patrimonial de MicroStrategy, tweets que poetizan sobre la minería y las abejas; en fin, uno más de los influencers de Bitcoin.

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¿Pero y la empresa? ¿Los accionistas? ¿Los empleados?

La gestión empresarial

Otro elemento clave de esta adopción de BTC en la tesorería de MicroStrategy es que la decisión incluyó a los empleados, a los accionistas y, en fin, a todas las personas que podrían ser afectadas por la decisión de Saylor. Al equipo más cercano le entregó un Bitcoin Starter Pack que incluyó artículos, videos, ensayos y, especialmente, discusiones 1-1 sobre los temas para que todos pudieran entender la relevancia de la decisión.

Y es que, si somos completamente honestos, aún hoy, con 11 años de historia Bitcoin, la realidad es que esta es una decisión bastante arriesgada en términos del capital institucional y la gestión que se ha hecho del mismo hasta ahora.

Pero cuando atendemos al proceso que ha recorrido el propio Saylor entendemos sus características de rara avis. No se trata de gestionar el capital como se ha hecho hasta ahora, sino tener en el panorama el potencial desmoronamiento de la economía global.

En un escenario cada vez más digital y con mayores restricciones sobre el oro u otros vehículos, un activo como Bitcoin queda como anillo al dedo para la tesorería de una empresa, incluso aunque pocos lo entiendan.

¿Podemos esperar una estampida de capital institucional? Es difícil saberlo. 

Además, el proceso puede demorar tiempo, de acuerdo con la regulación y su cumplimiento, y el proceso que deberán seguir empresas públicas como MicroStrategy para poder invertir en Bitcoin. Sin embargo, la entrada de Saylor resulta un ejemplo ideal del tipo de capital institucional que siempre se ha avisado puede llevar a Bitcoin a la luna.

Hablamos de un inversionista a largo plazo -que no vendería ni en 100 años-, que entiende los fundamentales de bitcoin y la importancia de su escasez y que además está dispuesto a, codo a codo con la comunidad, defender el funcionamiento de la red, que brinda más certezas que sus competidores.