Perspectiva sobre el precio de Bitcoin: 17/08

 

El rally de verano ha perdido fuerza. Y las dudas están comenzando a reaparecer después de 5 semanas de fiesta. En efecto, una reducción del precio de la gasolina generó una reducción de la inflación interanual, en Estados Unidos, en julio, en el reporte CPI de agosto. Lo que, por supuesto, es bastante positivo. Una disminución de la demanda debido a los altos costos, una disminución del precio del barril de petróleo debido a la desaceleración económica mundial, y una eliminación de algunos impuestos en algunos estados impulsó esta caída del precio de la gasolina. Y ese rubro tuvo un impacto significativo en los datos de inflación titular. Pero esta buena noticia causó una euforia alcista un tanto exagerada en los mercados. El mercado dio por hecho que la inflación llegó a su máximo y que esto implica que la Reserva Federal, más pronto que tarde, revertirá su política de endurecimiento.  

Entonces, ese nuevo optimismo se basa en una narrativa muy particular. Esta luz al final del túnel es bien recibida, porque la mala racha fue demasiado larga para el gusto de casi todos. El mercado necesitaba esta catarsis. Un respiro. Pero debemos recordar que los mercados no siempre se saben controlar. Con frecuencia, se dejan llevar por las emociones más de lo que realmente corresponde. Una buena noticia se puede transformar en el comienzo de una nueva época dorada. El aumento del crédito, ciertamente, está desacelerando las cosas. Pero retornar a 2% de inflación no será rápido, ni fácil. Las medidas de la Reserva están comenzando a funcionar. Estamos en buen camino. Sin embargo, eso no implica que ya podamos dormir en los laureles.

Ese descenso de 9.1% en junio a 8.5% en julio es genial. Pero 2% aún está lejos. Lo más probable es que la Reserva siga aumentando las tasas. Y, una vez que el objetivo se cumpla, las tasas se mantendrán igual hasta que la Reserva esté convencida de que la inflación no volverá a salirse de control. Todo dependerá de los datos en la medida que vayan llegando. Powell y los demás miembros han sido muy claros en este punto. Irónicamente, el mercado aún sigue pensando que ese no es el caso. La situación se ha interpretado de manera diferente. Al parecer, la inflación seguirá disminuyendo sin mayores contratiempos, no habrá recesión, y la Reserva volverá a imprimir dinero como antes. En mi opinión, ese escenario es posible. Pero es muy poco probable. De hecho, es bastante ingenuo y apresurado. Necesitamos más de un buen reporte mensual para comenzar a hablar con tanto optimismo.

La economía estadounidense todavía está sumamente sobrecalentada. Eso lo podemos ver en el último reporte sobre el mercado laboral, en el último informe de ventas minoristas (Retail Sales) y en los últimos reportes corporativos de las grandes tiendas. Los miembros de la Reserva en sus propias minutas y en sus últimas declaraciones no comparten el mismo nivel de optimismo del mercado en estos momentos. Y, curiosamente, difieren bastante en torno a las futuras acciones de la propia Reserva Federal. 

Cierto que la Reserva seguramente no tendrá que ser tan agresiva con los aumentos en la medida que las cosas vayan mejorando. O sea, aumentos de 0.75%, tal vez, no sean necesarios. De pronto, todavía hay espacio para uno o dos aumentos de 0.50%. Pero, con el tiempo, se podría retornar al tradicional aumento de 0.25%.

En lo que respecta a la política monetaria, lo que siempre se busca es la medida justa. O sea, ni mucho, ni poco. El riesgo de endurecer demasiado es tan indeseable como el riesgo de endurecer muy poco. Lo que se pretende es reducir la inflación al objetivo y, al mismo tiempo, orquestar un aterrizaje suave, evitando una larga y dolorosa recesión. Eso no significa que ya podemos cantar victoria. La idea de que el fondo para los activos risk-on definitivamente ha llegado y ya comenzamos un nuevo mercado alcista dominado indiscutiblemente por los toros. La idea de que la Reserva retorna a los estímulos en unos meses. Y tendremos unos ingresos corporativos explosivos para el próximo año. Esa narrativa no se corresponde con la realidad. Es muy fantástica para la información que tenemos hoy. 

Bitcoin no ha logrado romper la barrera de los $24.6K-$25K con éxito. A pesar de varios intentos, el éxito no ha sido posible. Sin embargo, Bitcoin ha venido respetando una línea de tendencia alcista por varias semanas. Afortunadamente, el precio también se había mantenido consistentemente por encima de la media móvil simple de los 20 días. Sin embargo, la vela de hoy está reaccionando muy mal a la publicación de minutas de la Reserva y el precio está intentando romper con su soporte ($23.565). Eso es, obviamente, una señal bajista. Técnicamente, el precio ya rompió el soporte. Pero todavía es muy pronto para declarar una derrota. La vela de mañana nos dará la confirmación. ¿Tendremos un breakout bajista o un rechazo alcista? El nivel clave en estos momentos es la media móvil simple de los 20 días ($23.565).

El miedo crea volatilidad. Y la duda genera mucha indecisión. Eso lo podemos ver en la acción del precio con velas de cuerpos cortos y mechas largas. Eso significa que la batalla entre los toros y los osos está bastante reñida. Ahora la guerra es por la media de los 20 días. ¿Se mantendrá como soporte o se convertirá en resistencia?

Durante las últimas 5 semanas, las criptomonedas se han contagiado del entusiasmo que ha invadido a todos los activos risk-on con esta narrativa optimista sobre la inflación y futuras acciones de la Reserva. Esta narrativa es una probabilidad que requiere confirmación. De lo contrario, será sustituida por otra narrativa. Lo que pone en peligro las ganancias de este periodo. Se requiere tiempo y datos. Si la desaceleración económica es evidente y constante, estamos en buen camino. Si la inflación sigue cayendo sin mucha pausa, estamos en buen camino. Si la inflación cae sustancialmente sin perjudicar dramáticamente el empleo y los ingresos corporativos, estamos en el camino a la tierra del maravilloso Mago de Oz. Ese es, sin lugar a dudas, el escenario soñado.

Los activos risk-on como Bitcoin son adictos a los estímulos de la Reserva Federal. Entonces, toda esperanza en torno a unos nuevos estímulos inspira sentimientos alcistas. Claro que es cuestión de expectativas. Hay expectativas racionales y expectativas irracionales. La diferencia no es fácil de ver en el corto plazo. Por lo general, se sabe en retrospectiva. En tiempos de alta incertidumbre, siempre lo más prudente es moverse con mucha cautela. Eso normalmente significa mantener las emociones bajo control. No hay que ilusionarse a la primera. Pero tampoco hay que caer en la desesperación. La paciencia es la gran virtud de los inversores de éxito. 

Aclaración: La información y/u opiniones emitidas en este artículo no representan necesariamente los puntos de vista o la línea editorial de Cointelegraph. La información aquí expuesta no debe ser tomada como consejo financiero o recomendación de inversión. Toda inversión y movimiento comercial implican riesgos y es responsabilidad de cada persona hacer su debida investigación antes de tomar una decisión de inversión.

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